Tomar un taxi es SIEMPRE una aventura, donde no sabes si el taxista será un secuestrador oportunista, un imitador de Ayrton Senna, un filosófo, político, religioso, una combinación de varias de las anteriores o simplemente no tenga ningún tipo de filtro entre el cerebro y la boca y se suelte a platicar de cualquier cosa.
Así como puedes ir en el mayor de los silencios, puedes tener las conversaciones más interesantes, profundas, bizarras o simplemente fuera de lugar, con el señor chofer del taxi. Y de los platicadores, existen muchos tipos, así que realmente se tiene que estar uno listo para lo que sea.
Una vez tome un taxi y tuve la mala fortuna de que fuera un chofer cristiano, si, CRISTIANO!!! De esos que llaman "hermano" a todos, y absolutamente TODOS los problemas del mundo se deben a que el resto de la gente no es cristiana, y lo que es peor, son evangelizadores de cuadras... al fin que tienen público cautivo ¿no? Pero si hay algo que detesto es precisamente a los "evangelizadores": testigos de Jehová, cristianos, episcopales, adventistas, y un laaargo etcetera. Digo, ¿qué no todos creen en el mismo Dios, el mismo Cristo y la misma Biblia? Resulta que no, que las biblias de los católicos son diferentes a las de los cristianos... he leído varias versiones y para mi son lo mismo, pero para estos individuos, la interpretación de un mismo pasaje siempre es diferente... Sabra Dios... La cuestión es que ese primer taxista evangelizador, me contaba sobre la necesidad de tener fe y poner TODOS Y CADA UNO DE NUESTROS actos, en las manos del Señor... o sea, cero responsabilidades ¿o cómo? No se, pero para no llevarle la contraria por mi falta de recursos económicos, le decía "si, por supuesto, tiene toda la razón, es que ahora estamos muy mal, cuando era yo chiquito...", no estuvo mal, me cobro menos de lo que esperaba.
Pero mi segunda experiencia con un taxista de este tipo fue muy diferente. Desde que me subi al taxi, un Tsuru claro esta, el señor chofer venía escuchando una estación o un CD cristiano. De lo primero que alcance a escuchar (y lo último porque el taxista le bajo el volúmen para poder platicar a gusto), fue una señora diciendo "desde que mi marido y yo hemos crecido en la gloria del Señor, hemos aprendido que a los jóvenes no se les tiene que dar nada, porque se acostumbran a que papi paga todo, el niño popis que papá le compro todo o la niña fresa que mamá le facilitó todo, y eso solamente ocasiona que crezcan para convertirse en delincuentes, alacranes y basura de la sociedad, porque no siguen las enseñanzas de Cristo, ayudate a ti mismo..." y ahí fue donde el taxista empezó con sus comentarios, mientras yo me imaginaba a un niño que sus papás le regalan un dulce y creció para andar pistola en mano asaltando tienditas, el señor chofer dice "eso es muy cierto joven, ahora los escuincles no saben lo que es ganarse las cosas con el sudor de la frente", mi pensamiento inmediato fue "uy, aqui vamos otra vez, y apenas son las 6:50 am". Muy mala hora para ponerme a discutir de esos temas, sobre todo porque el argumento principal del taxista era que "en la fe hacia el Señor, todo es posible", pero como que se le olvidaba que por mucha fe que se tenga, el hambre es el hambre y esa no se quita con un Padre Nuestro, sino con un bolillo de mínimo (como 6 en mi caso). Una vez mas, escogí el camino de darle por su lado, total, que platique un rato, al fin y al cabo, mi fe y mis creencias son inamovibles.
Pero mi conversación más bizarra fue el viernes 18 de marzo, cuando por puro cansancio decidi abordar un taxi. Después de dos partidos a pleno rayo de sol, era lo mínimo que me merecía para llegar a mi casa. Pero con lo que no contaba era que el taxista era del tipo "sin filtro", es decir, así como lo pienso lo digo. Hice un comentario "el calor esta de a peso" y la respuesta que me dejo sorprendido fue "si jóven, y ni se imagina las almorranas, con decirle que yo ya hacia sangre cuando iba al baño. Pero me compre mi tratamiento ese que anuncian en la tele, el Nikzon, y mire, santo remedio". Yo les platico la versión resumida y censurada, pero creanme cuando les digo que fue de las conversaciones mas extrañas que he tenido en un taxi, porque el taxista decidió contarme de cuando fue al doctor, el porque de ir al doctor, de que si el doctor era un inútil por no entederle que tenía...
Así que ya saben, si se suben a un taxi, se enfrentan a todo. Y por supuesto, por recomendación del señor chofer, el tratamiento Nikzon contra las almorranas, si funciona.